CONFERENCIA DE FRANK MINTZ
SOBRE BAKUNIN
Este próximo miércoles 1 de julio a las 19:30 h, en el local del sindicato, calle Carrilejos 37 de Colmenar Viejo, nos juntamos con una propuesta muy interesante.
A los 150 años de la muerte de Bakunin, uno de los pensadores de la primera generación de filósofos anarquistas, proyectaremos una conferencia de Frank Mintz (Montpellier 1941) es uno de los grandes pensadores e historiadores del anarquismo en la actualidad.
Su profundo estudio sobre la figura de Bakunin (1814 Pryamukhino, Rusia. 1976 Berna, Suiza.) cuyas obras completas ha vuelto a recopilar más exhaustivamente para reeditarlas nuevamente en español con la editorial Imperdible; nos lleva a renovar nuestra mirada sobre el histórico revolucionario.
Para él lo sucedido en el Congreso de la AIT, Primera Internacional, de la Haya en 1872, que supuso la expulsión de Bakunin y los bakuninistas era una estrategia elaborada por los Marxistas que se proponían crear partidos obreros que se presentaran a las elecciones en los parlamentos burgueses para alcanzar el poder (algo parecido a lo que sucedió en el 15M con Podemos).

Bakunin y los anarquistas estaban a favor del abstencionismo y la acción directa, y contra todo poder, incluido el poder obrero o dictadura del proletariado. No es que Bakunin se llevara mal con Marx (este sí, le odiaba), de hecho creía que el problema no era la gente sino sus posturas, y aunque empezó a traducir al ruso la primera parte de “El Capital” que nunca acabó (la única que se publicó en vida de Marx, las otras dos fueron póstumas), le acusaba de “ceguera” y de totalitarismo germánico.
Aunque fueran obreros los que llegaran al poder se convertirían en burgueses y dominarían sobre los demás (pasó en la URSS y luego en muchos más sitios).
Mintz cuenta una anécdota en su conferencia que nos interesa como precedente de esa expulsión. En 1871 la AIT de Bruselas presentó a un candidato burgués “progresista” a las elecciones que coincidió con una huelga general promovida por la propia AIT en una Europa convulsionada por la represión de la Comuna libertaria de París. La propia dirección de la AIT (Marxista) quiso paralizar la huelga para no perder votos en las elecciones. Casualmente Kropotkin, que estaba por allí (buscándose ideológicamente) preguntó por qué actuaban así en vez de apoyar la huelga, le dijeron que se acercara a los partidarios de su paisano Bakunin (al que nunca conoció) y así lo hizo abrazando la causa anarquista, no hay mal que por bien no venga.
